El Cambio de Liderazgo es Diferente a la Gestión del Cambio – Y Ambos Son Vitales

Rick Schlenker
Vicepresidente Ejecutivo, Ventas y Mercadotecnia

Hoy en día las organizaciones se enfrentan a retos importantes e incluso existenciales. Están enfrentándose salarios que incrementan de forma veloz y la creciente presión en muchas categorías de gastos en un entorno cada vez más competitivo. Al mismo tiempo, los clientes están exigiendo más servicios de alta calidad y bajo costo.

Para afrontar estos retos, las instituciones están buscando proveedores de tecnología y servicios profesionales que los ayuden a encontrar maneras de proporcionar ofertas de valor y mantener su rentabilidad. Aun así, se dice que el 70 por ciento de las iniciativas de cambio fallan al tratar de alcanzar su máximo potencial, y la falta de una Gestión del Cambio efectiva es comúnmente la razón principal del fracaso. Así que parece muy evidente que las organizaciones debieran tener prácticas fuertes de gestión del cambio al emprender programas de mejoras importantes. Ya hemos hablado de este tema en artículos previos, por ejemplo en Presentar el Cambio Organizacional y Ganar Aceptación.

Es cierto que la Gestión del Cambio es crítica para el éxito, pero sabemos que no es suficiente por sí sola. Más bien, lo que también es necesario para promover programas de cambio exitosos es un fuerte Cambio de Liderazgo. ¿Cuál es la diferencia entre ambos? El Cambio de Liderazgo se trata de Visión, sobre Hacer las Cosas Correctas. La Gestión del Cambio, por otro lado, trata sobre la Misión, sobre Hacer las Cosas Bien. Estas disciplinas gemelas trabajan juntas como dos lados de la misma moneda. Ambas son vitales para inculcar un cambio duradero y fructuoso.

Al principio, es necesario el Cambio de Liderazgo, esto incluye tener a una persona con antigüedad en la organización que exprese una Visión clara del valor estratégico de una iniciativa de cambio sugerida. Este líder debe desarrollar un caso de negocio convincente, describir claramente cómo se verá el éxito, inscribir a otros como copatrocinadores y obtener la alineación interfuncional necesaria para proveer el personal y ejecutar el programa.

Y si bien es cierto que los programas de cambio actuales seguramente involucrarán sistemas de tecnología, lo que en realidad importa son los problemas más extensos de los sistemas de negocios involucrados. Estos incluyen: establecer los objetivos del negocio, desarrollar nuevos procesos, realizar los cambios necesarios en la organización, diseñar nuevas herramientas que den soporte a las decisiones y reportes, cumplir con los nuevos requisitos de datos y, lo más importante, identificar nuevas habilidades laborales y necesidades de las capacitaciones para las personas involucradas. La experiencia indica que lo que a menudo no se aprecia del todo es que las personas son los impulsores esenciales de cualquier sistema empresarial.

Además, se requiere de una Gestión del Cambio competente para enfocarse en hacer las cosas bien. Al final, la promesa de una Visión solo será tan buena como lo sea la capacidad de ejecutar y dirigir el programa de cambio. Los Gestores del Cambio deben desarrollar un plan completo y fiable de Misión y administración. Eso implica detallar todos los pasos por los que el programa de cambio se podría implementar con éxito. También debe incluir una serie de logros con los que se puedan medir el progreso y los beneficios a lo largo del camino.

Los Líderes y Gestores del Cambio competentes entienden que, al desarrollar y ejecutar programas de mejora del sistema de negocios, todo está conectado con todo lo demás. No es solo una cosa lo que importa, sino el cómo funciona todo en conjunto como un todo. Tanto el Cambio de Liderazgo visionario, como la Gestión del Cambio disciplinada son esenciales para enfrentar los desafíos de negocios actuales.